Un programa de puntos para vinoteca tiene que respetar cómo se compra vino: pocas veces por mes, con ticket alto y muchas veces para regalar. Con Wappoints, cuanto más gasta más suma, el cliente lleva su tarjeta en el celular y vos distinguís al que vuelve por tu recomendación del que pasó una sola vez antes de las fiestas.
Ver precios · 30 días de prueba, sin tarjeta de crédito
Ejemplo ilustrativo
Hola
Vinoteca Cepa Escondida · Belgrano
Entrá al menú para ver tus puntos y los premios disponibles.
Tocá el botón para ver tus puntos
Ingresar al menú
Wappoints
Tus puntos: 800
Estás operando en: Belgrano
Wappoints
Tus puntos: 800
Seleccioná un premio para más información
Los textos son los que muestra el bot; el comercio, la sucursal, los premios y los números son de ejemplo.
Escanea el QR que tenés sobre el mostrador y hace el alta por WhatsApp con DNI, nombre, fecha de nacimiento, mail y contraseña. La tarjeta de Wappoints la agrega a Apple Wallet o Google Wallet.
Cobrás como siempre y cargás el monto en el panel, leyendo su tarjeta o buscándolo por nombre. Con 10 puntos por cada $1.000, una caja de regalo suma bastante más que la botella del martes.
El día que quiere usar sus puntos, canjea desde WhatsApp y te trae el código al local, o lo resolvés vos desde el panel en la misma compra.
Si ya organizás degustaciones, un cupo como premio te cuesta unas copas de las botellas que ibas a abrir igual y una silla que quedaba libre. Trae justo al cliente al que le interesa aprender. Copas de prueba y charla, no una barra libre.
Pensado para las fiestas, los regalos de empresa o una celebración en casa, a unos 1.500 puntos. Te cuesta el reparto, y la compra que lo activa es bastante más grande que la botella de la semana.
Para el cliente que compra para regalar, un estuche o una caja con moño resuelve la ocasión. A vos te cuesta lo que pagás el estuche, mucho menos que un descuento sobre el vino.
Un sacacorchos de dos tiempos, un tapón al vacío o un decantador chico, que te sale a precio de costo. Se usa cada vez que abre una botella y no empuja a comprar más alcohol para canjear.
El vino no se compra como la leche. El habitual pasa cada quince días por dos botellas de $15.000; el que regala aparece en diciembre con una caja de $80.000 y no vuelve hasta el Día del Padre. Si elegís Retail, el panel te deja 10 puntos por cada $1.000 que se lleva y $5.000 de descuento cuando llega a 1.000 puntos. Al habitual, con $60.000 por mes, eso le da 600 puntos mensuales y el descuento en menos de dos meses. Al de la caja de fin de año lo deja con 800, a 200 del premio: justo el motivo para volver en enero.
La proporción es la misma para los dos: $5.000 por cada $100.000 comprados, un 5%, el arranque más conservador de lo que proponemos en cuántos puntos dar por compra. Ese 5% es lo que el cliente siente que vuelve a su bolsillo; si el premio es un descuento en pesos, también es lo que sale del tuyo. Con otros premios, no. Hacé la cuenta con tus precios antes de tocar nada.
Si querés premiar más a los que más compran, no subas el descuento: sumá un segundo premio más arriba. Una botella de la selección de la casa de $15.000 a los 2.500 puntos el cliente la percibe como un 6% sobre $250.000 gastados, y a vos te cuesta lo que la pagaste a la bodega o al distribuidor, no el precio de la góndola.
En una vinoteca el margen se cuida botella por botella, y regalar descuentos parejos asusta con razón. Por eso conviene que el grueso de los premios no sea plata. Un escenario con números redondos, para ilustrar: alguien que iba a llevar tres botellas de $15.000 para regalar en la oficina completa la caja de seis y se gana el envío. Si el reparto te cuesta $4.000 y lo que ganás con esas tres botellas extra supera ese número, el premio salió de la misma venta.
La degustación y la caja de regalo van por el mismo camino: cuestan copas y cartón, no pesos del ticket. Wappoints no cuenta botellas ni sabe a qué dirección va el pedido; lo que vale para el premio lo escribís en su descripción o en los términos, y lo confirma quien arma la caja. Si querés otras, premios sin poner plata de tu bolsillo tiene una lista más larga.
En una vinoteca el ticket va de un tinto de $8.000 para la semana a un estuche de $150.000 para un regalo empresarial. Por visita, las dos sumarían lo mismo. Por eso conviene la regla por compra, que es la que te propone el panel.
Si no querés que sume el hielo suelto, podés poner una compra mínima para acumular. Y Wappoints no se conecta con tu sistema de caja ni con tu tienda online: el monto se carga en el panel después de cobrar, desde el celular o la compu del mostrador.
Tu vinoteca tiene dos clientes muy distintos. Uno aparece antes del Día del Padre, del Día del Amigo o de las fiestas, pide que le recomiendes algo y se va. El otro pasa seguido, te pregunta qué llegó y confía en lo que le decís. Al primero le falta un motivo para volver; al segundo, sentir que lo reconocés.
Al primero le llega bien una campaña al segmento de los que vinieron una sola vez, un par de semanas después de la compra de regalo, como aviso en la tarjeta del celular o por mail. Al segundo, una a los que más gastaron en los últimos meses, por ejemplo con la invitación anticipada a la próxima degustación. Esos segmentos están en todos los planes; el plan de entrada trae una campaña manual por mes, así que elegí bien a quién va. Hay plantillas de mensajes para vinoteca listas para adaptar.
En los planes que incluyen la recuperación automática, quien no vuelve dentro de los días que configuraste recibe el aviso sin que hagas nada. Arrancarla a los 60 días evita perseguir a quien todavía no terminó sus botellas. Qué trae cada plan está en precios, y la estrategia completa, en cómo recuperar clientes perdidos.
Diciembre te llena el local y agosto no tanto. Con una bonificación podés multiplicar los puntos en un rango de fechas: por ejemplo el doble en las dos semanas anteriores al Día del Padre, para que las compras de regalo se adelanten y no se amontonen el sábado anterior. Las bonificaciones están en los planes que las incluyen.
Revisá también el vencimiento. Como el cliente de regalos compra dos o tres veces al año, si los puntos vencen a los 90 días nunca llega a nada. Desde las reglas elegís una vigencia de hasta 730 días o que no venzan: en una vinoteca conviene al menos un año.
La venta de alcohol a menores de 18 años está prohibida por la Ley 24.788, y el programa no cambia eso. El registro pide la fecha de nacimiento y no deja anotarse a menores de 16, pero no filtra por los 18: la edad se sigue controlando en el mostrador, como hoy.
Conviene que el programa premie la relación, no el volumen: premios como una degustación o un accesorio, y mensajes sobre maridajes, novedades u ocasiones, nunca sobre tomar más.
Del lado del cliente, la tarjeta de Wappoints le avisa cuando sumás puntos. Saldo y canjes los consulta él en el menú de WhatsApp: el bot contesta, nunca escribe primero. Más en fidelizar clientes por WhatsApp.
Lo que sugiere el panel para Retail, $5.000 cada 1.000 puntos, equivale para el cliente a un 5% de lo gastado y es un buen arranque. Para premiar al que más compra, sumá premios más altos que no sean plata, como un lugar en la degustación o el envío de la caja, en vez de agrandar el descuento.
Sí, si los puntos no vencen antes de que vuelvan. Desde las reglas elegís una vigencia de hasta 730 días o que no venzan nunca.
No. Después de cobrar, cargás el monto en el panel escaneando la tarjeta del cliente o buscándolo por nombre o documento.
El registro no deja anotarse a menores de 16, pero no controla los 18. Como la venta de alcohol a menores de 18 está prohibida, la edad se sigue controlando en el mostrador.
La persona que paga y está registrada. Los puntos son de un cliente, identificado por su DNI, y no se reparten entre quienes reciben las botellas. Si el que recibe el regalo quiere sumar, se anota él y empieza con su propia compra.
Lo que viste para una vinoteca lo configurás desde el panel: la regla de puntos, los premios y el QR del mostrador. Sin apps: tus clientes se suman y consultan sus puntos desde WhatsApp.
Probalo gratis