Un programa de puntos para kiosco tiene que entrar en los diez segundos que dura una compra: una gaseosa, un alfajor y el que sigue. Con Wappoints el cliente muestra la tarjeta del celular, le cargás la visita y le llega el aviso. Y desde el panel ves quién pasa todas las mañanas camino al trabajo y quién empezó a comprarle al kiosco de enfrente.
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Kiosco Doble Paso · Once
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Los textos son los que muestra el bot; el comercio, la sucursal, los premios y los números son de ejemplo.
El QR está pegado junto a la caja: lo escanea, abre WhatsApp y completa nombre, DNI, fecha de nacimiento, un mail y una contraseña. No hace falta que lo haga con la fila detrás: puede terminar en la vereda.
Escaneás el QR de su tarjeta de Wappoints con el celular del mostrador y confirmás. Si sumás por visita, no hay monto que tipear.
Con 100 puntos elige el alfajor en el menú de WhatsApp y te enseña el código en la caja. Si hay gente esperando, lo canjeás vos desde el panel mientras se lo alcanzás.
El que se lleva alfajor y gaseosa chica se va con la grande al mismo precio. Te cuesta la diferencia entre lo que pagás las dos botellas, y lo tiene en cinco visitas: el primer canje llega en una semana.
A 80 puntos, cuando el ticket pasa ese monto. El que venía por un alfajor agrega la medialuna o el agua para llegar, y el café te cuesta el polvo, el vaso y el sobrecito de azúcar.
El premio que entiende cualquiera sin leer nada. Para el cliente que pasa todos los días llega en dos semanas, y eso es lo que lo hace volver a tu mostrador y no al de enfrente.
Cambiar un premio según la temporada es editarlo en el panel. Un helado de palito canjeable solo entre las 14 y las 17 lleva gente al horario en que el kiosco está vacío, y te cuesta el palito a precio de distribuidor.
Un kiosco vive de tickets de $2.500 que se repiten casi todos los días. Si al configurar tu comercio elegís Retail, arrancás con 10 puntos cada $1.000 de compra, y el premio sugerido es un descuento de $5.000 que se canjea con 1.000 puntos. Llevalo a tu mostrador: cada compra deja 25 puntos, y el que pasa de lunes a viernes junta 125 por semana. Recién a las 40 compras, unas ocho semanas, tiene el descuento. Lo que representa no está mal, $5.000 sobre $100.000 gastados es un 5%; lo que falla es la espera. Dos meses, para alguien que viene por un alfajor, es no ver el premio nunca.
Y $5.000 fijos valen menos cada vez que el distribuidor te manda una lista nueva, cosa que en un kiosco pasa seguido. Un alfajor sigue siendo un alfajor con cualquier lista de precios. Esto lo contamos con más detalle en cuántos puntos dar por compra.
Lo que mejor suele funcionar es pasar a sumar por visita: 10 puntos por visita y un alfajor a los 100. Una cuenta con números redondos: diez visitas de $2.500 son $25.000, y un alfajor de $1.500 equivale al 6% de lo gastado, visto con los precios de tu vitrina; vos lo pagás a precio de distribuidor, así que tu costo es menor. Además es más rápido, porque en la caja no se tipea ningún monto. Lo cambiás desde la pantalla de reglas y la de premios.
La contra de la visita es que el que compra un chicle suma lo mismo que el que se lleva un combo. Si eso te molesta, quedate con la regla por monto pero acercá el premio, por ejemplo un alfajor a los 300 puntos ($30.000 de compras, un 5%), y configurá una compra mínima para sumar, de $1.000 por ejemplo. Esa compra mínima solo aplica a la regla por monto: por visita no hay mínimo.
Y si lo que te frena es pensar que cada premio es un alfajor que sale de tu ganancia, hay premios que se pagan solos. Una escena con números redondos, inventada para el ejemplo: el ticket típico de la mañana es de $2.500 y el premio es «café de la máquina con compras de más de $4.000». Para usarlo, el cliente agrega una medialuna y un agua; vos ponés un café que cuesta poco en un ticket que creció $1.500. Wappoints no ve el ticket: la condición está en el texto del premio y la verifica quien atiende. No es la compra mínima para sumar de la regla por monto, que esa sí la aplica el sistema. Más opciones en premios sin poner plata de tu bolsillo.
No des puntos por cigarrillos. Premiar la compra de tabaco no es algo que quieras promover, y además la Ley 26.687 restringe la publicidad y la promoción de productos de tabaco. Los premios y los puntos rinden mejor en golosinas, bebidas y café, que es lo que el cliente elige y donde vos tenés margen.
Wappoints no sabe qué se compró: suma por el monto que tipeás o por la visita que confirmás. Así que la regla es del equipo: si sumás por monto, cargá el total sin los cigarrillos; si sumás por visita, no cargues la visita del que solo compró un atado. Lo mismo con las cargas de SUBE o de celular y el pago de servicios: esa plata no es venta tuya, cobrás una comisión chica, y no conviene que sume.
En hora pico la carga tiene que ser un gesto: el cliente muestra la tarjeta, se escanea, se confirma. Si no la tiene a mano, se lo busca por nombre o DNI en el panel. Si hay cola y no la trae, está bien dejarlo para la próxima: el programa no puede ser el motivo por el que alguien se va sin comprar.
Si el kiosco tiene varios turnos, cada persona puede entrar al panel con su propio usuario, como admin o como colaborador; cuántas cuentas entran lo marca tu plan. Así el turno de la noche carga desde su usuario sin usar el tuyo.
En un kiosco cambiar de lugar no cuesta nada: cruzar la calle. Lo que lo frena es tener el alfajor a dos visitas. Desde el panel le podés avisar al que está a un par de visitas del alfajor, o al que lleva un mes sin aparecer, con un aviso en la tarjeta del celular o un mail, y si querés le regalás unos puntos. Si no sabés qué ponerle, usá las plantillas para reactivar clientes inactivos.
La recuperación automática, en los planes que la incluyen, detecta al que dejó de venir sin que tengas que mirar nada. Y con las bonificaciones, en los planes que las incluyen, podés dar el doble de puntos en la siesta, cuando el kiosco está vacío. Qué trae cada plan, en precios. Más ideas en cómo recuperar clientes perdidos.
El cliente escanea el QR de la caja, se suma por WhatsApp y guarda la tarjeta en el celular. Cada vez que compra, escaneás esa tarjeta y suma puntos, por visita o por monto. Cuando junta los del premio, por ejemplo un alfajor a los 100, lo elige en el menú de WhatsApp y te muestra el código en la caja. No baja ninguna app ni guarda un cartón.
Con tickets chicos, por visita suele funcionar mejor: el premio queda cerca y en la caja no se tipea nada. Si preferís monto, acercá el premio y configurá una compra mínima para sumar.
Te recomendamos que no. El sistema suma por el monto o la visita que cargás, así que alcanza con dejar los cigarrillos afuera de la carga.
Escanear la tarjeta y confirmar lleva unos segundos. Sumando por visita no hay monto que tipear, y si el cliente no trae la tarjeta, podés dejarlo para la próxima.
Mejor que no sumen: esa plata no es venta tuya y solo cobrás una comisión. Como Wappoints suma por el monto o la visita que cargás, alcanza con no registrarlas. Si el cliente además se llevó una gaseosa, cargá solo la gaseosa.
Muy poca, si elegís bien. Un combo agrandado, un café cuando la compra pasa un monto o un palito en la siesta te cuestan el producto a precio de distribuidor, y varios llegan con un ticket más grande. Lo que no conviene es regalar pesos fijos, que pierden valor con cada lista nueva.
Lo que viste para un kiosco lo configurás desde el panel: la regla de puntos, los premios y el QR del mostrador. Sin apps: tus clientes se suman y consultan sus puntos desde WhatsApp.
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