Un programa de puntos para pilates y yoga pensado para un estudio chico: grupos de pocas personas, una instructora que conoce a cada alumno por su nombre y un abono mensual que se renueva mientras el hábito se sostiene. Con Wappoints cada clase suma, los premios se ganan viniendo y desde el panel ves quién empezó a faltar antes de que no renueve.
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Estudio Raíz · Belgrano
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Los textos son los que muestra el bot; el comercio, la sucursal, los premios y los números son de ejemplo.
Escanea el QR de la entrada del estudio y se registra desde WhatsApp. Guarda la tarjeta de Wappoints en Apple Wallet o Google Wallet, sin instalar ninguna app.
Al llegar o al terminar, la instructora escanea el QR de su tarjeta o lo busca en el panel por nombre o documento. El aviso de los puntos le llega al celular.
Cuando le alcanzan los puntos, pide el premio por WhatsApp y muestra el código, o se lo canjean directo desde el panel.
Fuera del abono, en el horario que tiene camas o mats libres. La clase se dicta igual, así que el premio no te suma instructora ni alquiler, y es un primer premio que se gana con constancia.
Si armás un taller de sábado y quedan lugares sin vender, uno puede ser premio. No te agrega costo, llena la sala y le muestra al alumno una parte del estudio que todavía no conocía.
El alumno invita a una amiga o a un compañero de trabajo, un día con lugar en su grupo. Te cuesta una cama vacía y conocés a alguien que llega recomendado; si se anota, el abono es nuevo.
Una sesión uno a uno con la persona con la que ya entrena. Es el premio de más valor para el alumno de muchos meses, y también el que más te cuesta: es una hora de trabajo que se paga aunque sea regalo.
Si vendés accesorios, un producto que usa en cada clase y que lleva el nombre de tu estudio adonde vaya. Te sale lo que lo pagaste, no lo que marca la vidriera.
En un estudio de pilates o yoga el alumno paga un abono de cuatro, ocho o doce clases por mes, o un pack que usa en unas semanas. Premiar el pago no tiene mucho sentido: lo que sostiene el abono es que venga. El que usa todas sus clases renueva; el que empieza a dejar clases sin usar es el que en poco tiempo deja de pagar. Por eso lo natural es sumar por clase asistida, con la regla por visita.
La diferencia con un gimnasio es la escala: grupos chicos, una instructora que nota la ausencia la misma semana y un vínculo personal. El programa no reemplaza esa atención: le da al alumno un motivo concreto para no faltar, y a vos una lista de quién falta que no depende de tu memoria.
Si elegís el rubro Servicios, el panel te propone 10 puntos por visita y 10% off en el próximo servicio a los 50 puntos, o sea cinco clases. En un estudio, qué tan caro o barato es ese premio depende de sobre qué se aplica el 10%.
Un ejemplo con números redondos, con un abono de 8 clases por $60.000, o sea $7.500 la clase. Si el 10% es sobre una clase suelta, el premio son $750 cada cinco clases: un 2% de lo que pagó, que nadie nota. Si es sobre el abono, son $6.000 cada cinco clases, y el alumno que viene dos veces por semana lo cobra más de una vez y media por mes: un 16% de lo que te paga. Ni una cosa ni la otra.
Un punto medio, dentro del rango del 5% al 10% que explicamos en cuántos puntos dar por compra: con 10 puntos por clase, una clase extra a 150 puntos son quince clases, casi dos meses de abono, y equivale a cerca de un 6,7% de lo que pagó. Una clase particular de $25.000 a 400 puntos equivale a alrededor de un 8,3%.
Esos porcentajes miden lo que el alumno siente que recibe, no lo que sale de tu bolsillo. Pensalo con números redondos: el reformer de las 11 tiene seis camas y se ocupan tres. La clase extra en ese turno, o la amiga que viene a probar, ocupa una cama que igual quedaba libre, y la clase te cuesta lo mismo con tres alumnos que con cuatro. La particular sí te cuesta una hora de trabajo, por eso va más arriba. Como Wappoints no ve tus reservas, el «solo en turnos con lugar, reservando antes» se escribe en el premio y lo confirma la instructora al canjear. Hay más opciones así en premios sin poner plata de tu bolsillo.
Si querés premiar la renovación, podés prender además la regla por compra y cargar el monto del abono el día que lo pagan. Si ese día también toma clase, habilitá en las reglas que un mismo registro sume visita y compra. Hacé la cuenta de nuevo con las dos juntas, porque el mismo mes suma por dos lados y los premios quedan más cerca.
La regla por compra también destraba los referidos: cada alumno tiene un código en el menú de WhatsApp para compartir, y los bonos se pagan con la primera compra de quien llegó con ese código, o sea cuando le cargás su primer abono. Los referidos están en todos los planes.
Wappoints no descuenta clases del abono, no maneja cupos ni reservas y no se conecta con la app o la planilla donde tus alumnos anotan su horario. Eso sigue como lo tenés hoy. El programa se ocupa de sumar, avisar, canjear y mostrarte quién dejó de venir.
Tampoco le escribe a nadie por WhatsApp por su cuenta: el alumno le escribe al bot cuando quiere ver sus puntos o pedir un premio. Si querés ver por qué conviene que la conversación la empiece el alumno, está en fidelizar clientes por WhatsApp.
En pilates y yoga la baja casi nunca se anuncia: se pierden dos clases, quedan clases sin usar y el abono siguiente ya no se paga. Desde el panel podés mandar una campaña a los que no vienen hace más de 30 días, a los que están cerca de un premio o a los que tienen puntos por vencer, a la tarjeta del celular o por mail, y con puntos de regalo si querés.
En los planes que incluyen la recuperación automática elegís la ventana de días sin venir, por ejemplo entre 10 y 45, y el sistema le avisa solo a quien entra en ella. Qué trae cada plan está en precios. Para el texto del mensaje tenés plantillas para reactivar clientes inactivos, y el tema completo, en cómo recuperar clientes perdidos.
Si las clases de las 19 se llenan y las de media mañana tienen camas libres, una bonificación puede dar el doble de puntos en esa franja y esos días. Es una forma de mover alumnos hacia los horarios con lugar sin tocar el precio del abono. Las bonificaciones están en los planes que las incluyen.
El bono de cumpleaños, en cambio, está en todos los planes: le suma puntos de regalo a quien cargó su fecha de nacimiento. En un grupo chico, es un detalle que se nota.
No. Las reservas, los cupos y las clases que le quedan a cada alumno siguen en tu sistema o tu planilla. Wappoints suma puntos por clase, maneja los premios y te muestra quién dejó de venir.
Sí. Cada instructora puede tener su propia cuenta de colaborador en el panel, hasta el tope de cuentas de tu plan, y cargar la asistencia desde el celular al empezar o terminar la clase.
No. El aviso de los puntos llega a la tarjeta de Wappoints en el celular, o por mail si no la guardó. Para ver su saldo o pedir un premio, el alumno le escribe al WhatsApp.
Vos elegís la vigencia en las reglas: podés hacer que no venzan o darles un plazo largo, así nadie pierde lo que juntó antes de enero. A la vuelta podés mandar una campaña con puntos de regalo a los que todavía no volvieron.
Lo que viste para un estudio de pilates o yoga lo configurás desde el panel: la regla de puntos, los premios y el QR del mostrador. Sin apps: tus clientes se suman y consultan sus puntos desde WhatsApp.
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