Un programa de puntos para heladería pensado para un negocio que vive del calor: en verano junta clientes y en invierno te ayuda a que no se olviden de vos. Cada compra suma según lo que gasta y la tarjeta queda en el celular del cliente, sin apps que instalar.
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Heladería La Cuchara Fría · Barrio Norte
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Los textos son los que muestra el bot; el comercio, la sucursal, los premios y los números son de ejemplo.
Escanea el QR que tenés junto a la balanza y se registra desde WhatsApp. Guarda la tarjeta de Wappoints en Apple Wallet o Google Wallet y listo.
Cuando paga, escaneás el QR de su tarjeta o lo buscás en el panel y cargás el monto. Con 10 puntos por cada $1.000, un cuarto suma menos que un kilo, como tiene que ser.
Al llegar a los puntos del premio lo pide por WhatsApp y te muestra el código, o se lo canjeás vos directo desde el panel mientras le servís.
El panel te propone una porción de regalo a los 300 puntos. En una heladería esa porción es un cucurucho o un vasito: le cambiás el nombre y queda listo.
El que pide un cuarto se va con medio por el mismo precio. Lo que te cuesta es el helado de ese cuarto extra: el pote, el local y quien lo sirve ya los estabas pagando. Para la familia del fin de semana es el premio que más se nota en la mesa.
Un extra que casi no te mueve el costo y le da al cliente algo para canjear rápido. Sirve para que el que recién se sumó vea su primer premio antes de que termine la temporada.
Dos cucuruchos por uno en los meses fríos y solo entre semana. El segundo te cuesta crema, leche y azúcar, en horas en que la heladería está abierta y casi sin gente: es capacidad que ya pagás y que ese día no se usa.
Cuando elegís el rubro Postres, el panel te propone empezar con 10 puntos por cada $1.000 gastados y una porción de regalo a los 300 puntos. Es un punto de partida, no una regla fija: la ajustás desde la pantalla de reglas y la de premios cuando quieras, sin reimprimir nada.
Sumar por monto y no por visita tiene sentido en una heladería porque el ticket cambia muchísimo. El que pasa por un cucurucho y la familia que se lleva un kilo no pueden sumar lo mismo: con puntos por visita, el cliente del kilo estaría pagando el premio del cliente del cucurucho. Cómo elegir entre los dos modelos está en cuántos puntos dar por compra.
Con 10 puntos por cada $1.000, llegar a 300 puntos es haber gastado $30.000. Una cuenta con números redondos, para que la repitas con tus precios: si el cucurucho está a $4.000 y el kilo a $20.000, el cliente del cucurucho llega al premio en unas ocho visitas, y la familia del kilo en dos fines de semana.
Si el premio es un cucurucho de $4.000, el cliente recibe algo más del 13% de lo que gastó, medido a precio de pizarra: más que el 5% al 10% que tomamos de referencia. Ese número es lo que él percibe, no lo que vos ponés, porque servir ese cucurucho te cuesta bastante menos. Aun así, si querés quedar dentro del rango, subí el premio a 400 puntos ($40.000 gastados) o elegí un premio más chico, como un vasito.
Si lo que te preocupa es terminar regalando helado a pérdida, hay premios que casi no salen de tu bolsillo. Un escenario con cifras redondas, solo para ilustrar: tu cliente de siempre lleva un cuarto de $8.000 y el medio kilo está a $14.000. Cuando canjea el upgrade siente que le regalaste $6.000; a vos te costó la materia prima de un cuarto, que es una fracción de eso. Y el 2x1 de invierno cae en días con la vitrina llena y el mostrador vacío. Ojo: Wappoints no sabe si es martes ni si es julio. Esas condiciones las escribís en la descripción o los términos del premio y las chequea quien atiende. Seguí leyendo en premios sin poner plata de tu bolsillo.
El problema de una heladería no es que el cliente se vaya a la competencia: es que se va el calor. Lo que el programa puede hacer es que, cuando vuelva a tener ganas, se acuerde de vos, con puntos guardados y un premio cerca.
Primero, revisá el vencimiento. Desde las reglas elegís si los puntos vencen y a los cuántos días, hasta 730, o que no venzan nunca. Si los puntos de enero vencen antes de la primavera, el cliente pierde justo lo que lo iba a traer de vuelta: conviene una vigencia de al menos un año.
Segundo, las campañas. A fin de temporada podés escribirle a los clientes que están cerca de un premio o que tienen puntos por vencer, a la tarjeta del celular o por mail, con puntos de regalo si querés. Esos segmentos están en todos los planes; en el plan de entrada tenés una campaña por mes, así que conviene usarla bien apuntada. Para el texto, tenés plantillas de mensajes para reactivar clientes.
En los planes que incluyen la recuperación automática, el sistema detecta a quien no vino dentro de la ventana que elegiste y le manda el aviso solo. De entrada la ventana va de 30 a 90 días sin venir. Un cliente que no pasó en todo junio no está perdido, así que pensá la ventana con el calendario en la mano, o apagala en los meses donde no tiene sentido perseguir a nadie.
Donde sí rinde es en temporada: si el cliente que venía todas las semanas en diciembre no apareció en febrero, algo cambió. Qué trae cada plan está en precios, y la estrategia completa, en cómo recuperar clientes perdidos.
Con una bonificación podés multiplicar los puntos en un rango de fechas, por ejemplo el doble de mayo a agosto, para darle al cliente un motivo para pasar sin bajar precios. Las bonificaciones están en los planes que las incluyen.
Y dos cosas funcionan en cualquier plan: el bono de cumpleaños, que cae justo cuando alguien piensa en llevar helado para la mesa, y el segmento de clientes que vinieron una sola vez, ideal para el que te conoció en vacaciones.
La tarjeta de cartón se moja con el vasito y se pierde en la cartera del verano. Con Wappoints guarda una tarjeta en la billetera del celular que le avisa cuando le cargás puntos en el mostrador. Si el cliente no la guardó, el aviso le llega por mail. Para ver sus puntos o pedir un premio escribe por WhatsApp y le responde el menú de puntos. Por qué conviene usar WhatsApp así lo contamos en fidelizar clientes por WhatsApp. Y si en invierno tu local funciona más como cafetería, mirá cómo se arma el programa de puntos para cafetería.
El panel te propone 10 puntos por cada $1.000 gastados y un premio a los 300 puntos, o sea un premio cada $30.000. Es un buen arranque: si el premio que elegís vale mucho más que un cucurucho, subí los puntos necesarios.
No. Con la regla por monto cada compra suma según lo que gasta: un kilo suma varias veces más que un cucurucho. Si preferís que todas las compras sumen igual, podés cambiar a puntos por visita desde las reglas.
Lo decidís vos. Elegís si vencen y a los cuántos días, hasta 730, o que no venzan. Antes de que venzan se le avisa al cliente con los días de anticipación que configures.
Le escribe al bot por WhatsApp y elige en el menú ver sus puntos o pedir un premio. La tarjeta de Wappoints que guardó en el celular le avisa cada vez que le cargás una compra y también le muestra sus puntos. Para sumarse no bajó nada: se registró en WhatsApp con nombre, DNI, fecha de nacimiento, email y una contraseña.
Escaneás el QR de la tarjeta del cliente desde el panel, en el celular o en la computadora del mostrador, cargás el monto y confirmás. Cada persona de tu equipo puede tener su propia cuenta, hasta el tope de cuentas de tu plan.
Lo que viste para una heladería lo configurás desde el panel: la regla de puntos, los premios y el QR del mostrador. Sin apps: tus clientes se suman y consultan sus puntos desde WhatsApp.
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